La semana en que las expectativas pesaban más que el titular
El informe semanal combinó energía e inflación elevadas con una trayectoria desigual de crecimiento. El punto central: una moneda puede reaccionar más a las tasas futuras que a un dato contemporáneo.
Libra frente a euro
La libra exhibía apoyo monetario relativo, mientras EUR enfrentaba actividad irregular y un shock inflacionario ligado a energía. EURGBP se convirtió en una prueba de descuento previo: había que exigir coherencia entre BoE, BCE y diferenciales 2Y.
Australia y Nueva Zelanda
La debilidad del empleo australiano y los datos de actividad neozelandeses generaban hipótesis contrapuestas. El petróleo, China y las cifras de inflación hacían poco prudente extrapolar una dirección única para AUDNZD.
Japón y Estados Unidos
JPY y USD presentaban divergencias entre expectativas monetarias y sorpresas macro. La clave era la pendiente de los diferenciales y no el nivel aislado de tasas.
Qué se mantiene como aprendizaje
El calendario de catalizadores no es una lista de entradas. La investigación prospectiva debe declarar qué dato es posterior al corte, qué escenario invalidó y qué mercado lo confirmó.